¿Quién fue Antonio Paoli?
Antonio Paoli se considera el primer puertorriqueño en obtener reconocimiento internacional en cuanto a la música se refiere. Por ser el tenor favorito de los reyes del mundo Paoli fue denominado como "El Rey de los Tenores y El Tenor de los Reyes".
Infancia:
Antonio Paoli nació en Ponce el 14 de abril de 1871, hijo del caballero corso Domingo Paoli y de Amalia Marcano. La ciudad de Ponce fue ideal para el desarrollo musical del joven Paoli. Durante el siglo diecinueve, Ponce se convirtio en la capital financiera y cultural de Puerto Rico. En específico el Teatro ponceño se hizo el centro de recibimiento de artistas internacionales. Fue precisamente en el Teatro la Perla donde, luego de ver al tenor italiano Pietro Baccei, Antonio supo que dedicaría su vida a la música. Aun así, Paoli no necesitó salir de su casa para recibir buen aprendizaje ya que su padre y su hermana estaban muy versados las artes musicales.
Para el 1878 los Paoli se vieron solos ante el fallecimiento de ambos de sus padres. Su hermana, Amalia Paoli, se hizo cargo de la familia y logró conseguir audiciones musicales ante la realeza Espanola. A raíz de su audición Amelia forma una amistad con la princesa Isabel y consigue dos becas para sus hermanos. De esta forma el joven Paoli ingresó como estudiante en el Real Monasterio del Escorial, con una beca de la Reina María de España.
Debut:
En 1899 Antonio Paoli debutó en París con la ópera Guillermo Tell de Antonio Rossini. Al dia siguiente los periódicos lo declararon como una sensación. El periódico 'El Figaro' expresó que "debemos declarar a Paoli como el Tenor de Francia" y el 'Cahiers du ópera' publico el titular "Antonio Paoli, la Nueva Sensacion De La ópera Moderna".
Luego de su debut, la fama de Antonio Paoli se creció rápidamente por el Europa, Latinoamerica y los Estados Unidos.
Primer disco de ópera en el mundo:
En 1907 grabó en acetato la ópera "Payaso" de Leoncavallo; la primera ópera que se graba en su totalidad en formato de disco. El siguiente video presenta un fragmento de dicha grabación.
¡El Rey se pone de pie!
En el 1910 fue reconocido "Primo Tenore" de la Scala de Milán. En 1912 tuvo el honor de cantar en el Teatro Imperial de Viena al emperador de Austria, Fransico José. Al finalizar su presentación, el emperador rompió todos los protocolos al ponerse de pie para aplaudir al tenor ponceño.
Con la Primera Guerra Mundial entrando en su estado crítico, todas las óperas del continente se vieron cerradas y Antonio Paoli se vio obligado a abandonar a Europa.
Paoli, quien había acumulado una fortuna considerable, nunca permitió que sus amistades pasaran necesidades. De hecho, su desmedida bondad en combinación con malas inversiones y la aparente pérdida de su voz hicieron que su fortuna se esfumara con rapidez. Encontrándose en el borde de la miseria, Paoli tuvo que recurrir a la práctica del boxeo para poder financiar los costos de su regreso a Europa. En su carrera como boxeador luchó en cinco combates y obtuvo victoria en todos ellos. Pese a eso, en su último encuentro se fracturó su mano derecha y de esta forma terminó su incursión en el deporte del boxeo.
El León de Ponce Ruge Denuevo:
Para 1917, se anuncia en Roma el regreso de Antonio Paoli (de 46 años de edad) . Un miembro de la audiencia recordó lo siguiente:

Regreso a Casa:
Luego de multiples giras adicionales por toda Europa y América, Paoli regresó a Puerto Rico en el 1922. Por los proximos años se dedicó a establecer una nueva academia de canto para desarrollar dicho talento en Puerto Rico. Más tarde estuvo envuelto en la primera producción de la ópera Otelo, en el Teatro Municipal de San Juan.
En 1929 el tenor comenzó sus esfuerzos a favor del establecimiento de un conservatorio de música en Puerto Rico. A pesar de que sometió planes detallados a las autoridades pertinentes, no logró ver su sueño realizado en vida ya que falleció el 24 de agosto de 1946, a causa de un cáncer.
El Conservatorio de Música que tanto soñó durante su vida vio luz finalmente a mediados de siglo veinte.
Como dijo Jesús Omar Rivera:
"Si bien es cierto que el siglo veinte terminó con una super estrella mundial como Ricky Martin, debemos saber que este mismo siglo comenzó también con una mega estrella en la figura de Antonio Emilio Paoli."
Por esta razón el León de Ponce ocupa un lugar singular en nuestro corazón.
[Para más información sobre Antonio Paoli se recomienda la lectura del siguiente libro cuyo título fue inspiración para este artículo: Atonio Paoli el Leon de Ponce por Jesus M. Lopez.]



De una familia compuesta de 4 hermanos y con apenas 10 años de edad, comenzó su motivación y deseo por conocer el campo de la medicina, Laudino Castillo Rojas, actualmente doctor en medicina y próximo a ascender de Capitán a Mayor en el Ejército de los Estados Unidos, luego de pasar una experiencia con su madre, pudo darse cuenta a lo que realmente quería dedicar el resto de su vida. Años más tarde, al culminar un bachillerato en microbiología y un asociado en medicina nuclear, comenzó a laborar como tecnólogo en medicina nuclear, para luego en el año 2000 entrar a la Escuela de Medicina de Ponce, “...ahí fue donde todo comenzó...”
Castillo Rojas, quien se unió a la infantería del Ejército de los Estados Unidos luego de culminar su escuela secundaria, regresó a Puerto Rico para culminar uno de sus más grandes deseos, el estudiar medicina, deseo que tuvo que prolongar por cierto tiempo.
"El óbstaculo mayor fue recursos económicos...", Castillo Rojas desde la escuela superior siempre deseó entrar al ejército e incluso fue su primera opción, pero su madre no accedió, ya que siempre le recalcaba que la educación era lo más importante. "No había suficiente dinero, en una familia de cuatro, para estudiar se requiere recursos económicos...”, situación que hizo que su trayectoria fuera un poco más difícil, ya que no pudo convertirse en médico rápidamente que salió de su bachillerato. Su primer año de estudios fue pagado por becas y luego al ingresar a la Guardia Nacional de Massachusetts, el ARMY ofreció pagar su matrícula. Y es precisamente ésta una de las situaciones que día a día tienen que pasar cientos de jóvenes, situación que provoca que más jóvenes no puedan comenzar o continuar sus estudios independientemente la carrrera que estos seleccionen, la falta de suficientes ayudas en especial económicas pueden llegar a limitar los deseos de convertirse en un profesional, pero jamás tronchar sus deseos. Ya que años más tarde lo pudo lograr, "el regresar a la Isla fue un cambio grande pero fue una experiencia muy buena, no solamente llegué a revivir lo que había pasado hace 12 años, trabajar con la gente puertorriqueña de nuevo y tratar pacientes”, mencionó.
Enfatizando que fue una experiencia sumamente enriquecedora sus años de estudio en “Ponce School of Medicine”, “no solamente tuve la oportunidad de trabajar con los pacientes, tuve la oportunidad de ser parte del liderazgo de la clase", donde Catillo Rojas tuvo la oportunidad de convertirse en presidente de su clase granduanda de “Ponce School of Medicine”, oportunidad que mencionó permitió que sus eneseñanzas de liderazgo durante sus años en la infantería de los Estados Unidos, los pudiera aplicar y poner en acción.
<< MORE >>Questions about the future weigh heavily on the minds of parents of autistic children — questions that, unfortunately, have not yet been answered by medical science.
For Katheryn Herrera of Yuma, those questions have been particularly burdensome as she waits for an answers about a condition that was diagnosed first in her 8-year-old son Cristo, and then his two younger brothers.
"It's an understatement to say it's very painful, and on top that to multiply it by three," Herrera said. "I have been dealing with it for many years."
Cristo was diagnosed with light autism at an early age, she recalled. "I knew something was wrong with him. Even the way he cried was different, with a bawl that was very exaggerated. He always seemed anxious and afraid."
While there may be no certaintly of finding a cure for autism, science has at least developed a number of therapies that can improve the quality of life for autistic children.
In Yuma, Dr. Magda Trujillo practices one of them. Though not well known in this area, Auditory Integration Training (AIT) is based on the ear's influence on various cerebral functions, behavior and even body movements.
"This training regulates the auditory and vestibular system; that is to say, the ear and the system that helps us in motor coordination," Trujillo said.
She explained that when we hear a sound, the frequency carries from the outer ear to the inner area and the vestibular area, followed by chemical reactions that send electrical charges toward the brain.
"When we do this type of (medical) intervention, we are regulating changes in the patterns in how people listen. It has been observed that people with developmental problems don't hear in the normal way, especially children within the spectrum of autism."
Cristo is undergoing this therapy with Trujillo, and his mother said he is showing improvement in his behavior.
"At first, it was very small, but when he returned to school, they saw a difference from the previous year," Herrera said. "You notice a difference what you compare him with children his age."
A graduate of the Ponce School of Medicine in Ponce, Puerto Rico, Trujillo has been practicing the AIT technique since she started her practice in Yuma in 2008.
"Children listen to music for 10 days, two times a day for a half-hour," she said. "It's popular music pre-tested to present different frequencies in different tones to give flexibility to some of the muscles we have in the middle ear, so that the sounds flow and all the electric charges occur to process the message" and bring about comprehension, she explained.
Developed in France, AIT was introduced in the United States in the early 1990s, Trujillo said.
"There has been a lot of study of this intervention (AIT). It has been tested with children with autism and dyslexia. Studies have found that music relaxes people with those conditions and helps them to make other neural connections."
Herrera said her other two sons have begun the AIT therapy.
The sooner the therapy can be given to children, the better, Trujillo said. "The brain is more malleable, and it can adapt better."
April is Autism Awareness Month, and many myths and misinformation surround the condition, said Trujillo, who added she has diagnosed in almost 70 percent of the youths she treats cases of autism ranging in degree from light to severe.
"There is a lack of information," she said. "People who don't know what autism is see a child screaming and the first thing they think is that the mother doesn't know how to control her child. Autism is a condition where the the child is going to react in a different way according to where he happens to be, and the parents have nothing to do with that."
She underscored that while signs of autism can be varied, parents should educated themselves about the condition so they can seek care as soon as symptoms arise.
"There is always the fear about whether a child can have an independent life, but many people with autism have it."
Trujillo's practice is located in Suite 8 at 2281 W. 24th St. Telephone is 783-0092.